No es para ninguno de nosotros un secreto la creciente y urgente necesidad que existe en todas las esferas y actividades de los seres humanos para iniciar la única y verdadera transformación que hoy es de urgente necesidad y de peligro inminente.
Me refiero a esa revolución ética como único instrumentos para detener el caos y quien sabe si el suicidio colectivo, una sociedad puede manifestar trastornos políticos económicos y muy seguramente podrá sobre vivir a ellos, pero cuando la ética y los valores se desdibujan llega y se vive lo que hoy vivimos, perdida de un norte, perdida de objetivos, perdida de esa condición de llamarnos seres humanos.
Solo los seres humanos estamos llamados hacer éticos, por lo que es lo mismo decir que nuestra naturaleza es ETICA.
Esa renovación profunda en las familias, en la educación y por supuesto en las organizaciones de tipo empresarial, debe y tiene que emanar necesariamente y primariamente en lo personal, en cada individuo para llegar entonces a generar ese cambio colectivo, así las cosas el primer paso consiste en arraigar los valores en ti en mi en cada persona, para influir de manera positiva en nuestra sociedad.
“el cambio no emana de lo externo, lo externo es la simple evidencia de un impacto producido en lo interno que afecta de manera positiva o negativa lo exterior.”
Sin mas vueltas tenemos que afirmar que el cambio lo produce la transformación de la conducta personal, si esa transformación no tiene su fuente en lo interior no va hacer un transformación autentica sino subjetiva lo que es lo mimo decir la existencia de un cambio condicionado y meramente eventual.
Cuando los valores son débiles poco cimentados o hay falta de ellos, siempre va a estar presente fenómenos como “el facilismo, conformismo, temor al futuro” personas u organizaciones sin brújulas.
El liderazgo se produce en gente valiosa, entendiendo como persona valiosa aquella rica en valores los conoce y los vive.
Las empresas que poseen gente valiosa, ósea rica en prácticas éticas, establecen una cultura organizacional muy sólida y será entonces su respaldo ético la ventaja más competitiva.